LA BODEGA
Los abuelos de Miguel Minni llegaron de Italia a Perdriel, Luján de Cuyo, y plantaron las primeras hectáreas con lo que sabían de la tierra. Tres generaciones después, en 2002, la familia decidió dejar de vender uva a otras bodegas y embotellar la propia. Hoy es una bodega chica, de producción controlada a mano, que también trabaja con la Ancellotta, una uva italiana poco común en Argentina.
EL VINO, EN CLAVE SONORA
Rojo violáceo intenso y brillante. Moras y cassis marcan el compás inicial, y los 12 meses en roble combinan esos aromas primarios con la madera en perfecta sincronía. En boca es sedoso, frutado, de gran equilibrio tánico — un final agradable que se queda sonando un rato más.






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