LA BODEGA
En 1890, Fioravante Sottano llegó desde Italia a instalarse en Luján de Cuyo, y ahí empezó todo. Su legado pasó de generación en generación hasta 2016, cuando Colosso Wines tomó la posta para seguir haciendo crecer la bodega sin perder ese equilibrio entre la herencia italiana y una mirada más moderna.
EL VINO, EN CLAVE SONORA
Amarillo verdoso intenso y brillante. Frutos tropicales como ananá, banana y maracuyá se cruzan con notas florales y frescas de menta. En boca ofrece una frescura cítrica elegante, de larga persistencia y muy buen balance — nada sobra, nada falta.






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